ANSIEDAD: El Monstruo que existe en mí
La ansiedad es el monstruo que ataca y arrasa con todo
lo que esta a su alcance. La pregunta seria, ¿Qué es lo
que quiere destruir, terminar o convocar?
La
comida no es mas que el calmante para los alaridos
internos, pero aunque su fin en ese momento parezca
imprescindible y nos haga creer que nos da el control.
Solo actúa como un amortiguador.
La ansiedad disminuye cuando podemos distinguir qué es
lo que la produce puesto que la desesperación nos
conduce hacia la comida, utilizÁndola como un símbolo
del vacío emocional que tengo dentro de mí. Ingerir
grandes cantidades o pequeñas porciones sin para me hace
creer que el vació desaparece y la seguridad regresa.
Solo descubriendo y enfrentando el motivo de esta te
dejara en paz.
“No estas solo, pide ayuda”.
Dra. Paulina Bucheli
Psicóloga Clínica & Arte Terapeuta |
ARMADURA O MIEDO A SENTIR
Todos traemos
una Armadura puesta para defendernos. El ser humano
necesita defenderse pero cuando esas defensas se
apoderan del ser, empieza a perder el control de su
mundo interior.
Muchas personas que se encuentran
con unos cuantos kilos de mÁs han tomado el camino
inconsciente que cubrir sus emociones con una armadura
llamada obesidad. La gordura hace el trabajo de proteger
del miedo a los afectos o a los deseos que nos asusta
reconocer. Entonces mientras mas como, menos siento y
pongo un muro de grasa entre tensiones internas y el
exterior.
La grasa se convierte en un colchón entre los estímulos
que empujan desde fuera hacia dentro y desde dentro
hacia fuera, los miedos se entreveran y perdemos la
libertad. Hay que enfrentar el miedo y despojarse de las
armaduras que silencian el espíritu y deterioran al
cuerpo. “Tu cuerpo habla, escúchalo”.
Dra. Paulina Bucheli
Psicóloga Clínica & Arte Terapeuta |
¿POR QUÉ DEBEN OPERARSE LOS PACIENTES DE OBESIDAD
EXTREMA?
La obesidad extrema, aquella que incluye los obesos
severos, mórbidos y superobesos, produce graves
trastornos en la salud, con asociación a otras
enfermedades que se desarrollan al aumentar de peso
exageradamente.
Se ha demostrado repetidamente que la frecuencia de
muerte en los obesos severos estÁ aumentada bajo
cualquier circunstancia unas 2 ó 3 veces mayor para los
obesos moderados, pero muchísimo mÁs en los obesos
severos.
El promedio de expectativa de vida en los pacientes
obesos con un IMC mayor a 40, estÁ reducido en 10 a 15
años y existe 12 veces mÁs mortalidad (entre 25 y 35
años), o 6 veces mÁs mortalidad (entre 35 y 44 años)
comparados con los de peso normal.
Este tipo de obesidad es una enfermedad crónica, su
causa real no es curable, solamente el síntoma
principal, el sobrepeso, puede ser controlado y
mejorado.
Los tratamientos convencionales o conservadores (dieta,
ejercicio físico, modificación de la conducta, drogas
antiobesidad) son efectivos a corto plazo, pero fracasan
en un 98% a largo plazo, porque:
La mayoría no permanece en tratamiento médico, o sea con
un régimen estricto de por vida (impracticable).
La mayoría que lo hace, no disminuye mucho de peso,
pudiendo llegar a perder sólo el 10%. A un obeso de
150kg, que pierda 15kg (queda en 135kg), no le soluciona
su problema a pesar del esfuerzo a que se sometió para
lograrlo, ni evita los riesgos de las enfermedades
asociadas.
De aquellos que pierden peso, la mayoría no lo mantiene,
o sea que vuelve a aumentar y generalmente sobrepasa el
peso inicial.
El tratamiento quirúrgico de la obesidad extrema es
aceptado y realizado en la mayoría de los departamentos
académicos de cirugía de EE.UU. y del resto del mundo, y
es el único método que mantiene el descenso de peso a
largo plazo, mejorando las enfermedades asociadas, la
calidad de vida y el aspecto psicosocial.
Dr. Carlos A. Casalnuovo
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20 MAY 05 | Una puesta al día en cirugía bariátrica |
COSTO ECONÓMICO DE LA OBESIDAD EN JÓVENES
A partir del uso de datos multianuales obtenidos de la
Encuesta Nacional de Alta Hospitalaria, 1979-1999, hemos
analizado los cambios en las enfermedades asociadas a la
obesidad y los costos económicos en jóvenes (6-17 años
de edad) con el paso del tiempo. Se examinó la diabetes,
obesidad, apnea del sueño y enfermedad de la vesícula
biliar para explorar la tendencia de la carga de la
enfermedad.
También se analizaron otras enfermedades asociadas con
la obesidad entre las cuales la obesidad fue incluida
como un diagnóstico secundario. Se estimaron los costos
hospitalarios asociados a la obesidad a partir de las
altas hospitalarias con la obesidad incluida como un
diagnóstico principal o secundario.
Desde el período 1979-1981 hasta el período 1997- 1999,
el porcentaje de altas hospitalarias con enfermedades
asociadas a la obesidad aumentó. Las altas hospitalarias
de pacientes con diabetes casi se duplicaron (del 1.43%
al 2.36%), con obesidad y enfermedades de la vesícula
biliar se triplicaron (0.36% a 1.07% y 0.18% a 0.59%,
respectivamente) y la apnea del sueño se incrementó 5
veces (0.14% a 0.75%). El 96% de las altas hospitalarias
con un diagnóstico de obesidad enumeró a la obesidad
como un diagnóstico secundario.
El asma y algunos trastornos mentales fueron los
diagnósticos principales mÁs comunes cuando la obesidad
fue incluida como un diagnóstico secundario. Los costos
hospitalarios anuales asociados con la obesidad (basados
en el valor dólar estadounidense constante del 2001)
aumentaron mÁs de tres veces; de $35 millones (0.43% de
los costos hospitalarios totales) durante el período
1979-1981 a $127 millones (1.70% de los costos
hospitalarios totales) durante el período 1997-1999.
Entre las altas hospitalarias totales, la proporción de
las mismas por enfermedades asociadas a la obesidad ha
aumentado de manera dramÁtica en los últimos 20 años.
Este aumento ha alcanzado un significativo crecimiento
de los costos económicos. Estos hallazgos podrían
reflejar el impacto del incremento de la prevalencia y
severidad de la obesidad. Deberían desarrollarse
intervenciones dietarias y actividades físicas para
promover la pérdida de peso y prevenir la ganancia del
mismo en los jóvenes.
Dres. Wang G, Dietz WH
Centers for Disease Control and Prevention, Atlanta,
Georgia, USA
Pediatrics 2002 May;109(5):E81-1
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27 NOV 02 | Estudio llevado a cabo en jóvenes de 6 a 17
años |
CON LA AYUDA DE UN ROBOT OPERARON A UNA MUJER OBESA
Redujeron su estómago con una "Manga gástrica”
Se practicó en la Argentina una cirugía que reduce el
estómago con la guía de un robot que fue manejado desde
Estados Unidos. La operación se realizó en una paciente
de 39 años que padecía obesidad mórbida. El hecho marcó
el debut del uso del robot en la Argentina para
practicar una cirugía de "manga gástrica". La manga
consiste en un procedimiento por el cual el paciente
pasa a comer una menor cantidad de alimento.
La paciente fue intervenida el jueves por los cirujanos
Sergio Cantarelli y Gabriel Egidi. Allí también estaba
el robot, que mide 1,60 de alto y posee una pantalla
plana de 15 pulgadas. A la distancia, en los Estados
Unidos, estaba el cirujano argentino Alex Gandsas, del
Hospital Sinaí, de Baltimore, quien fue guiando la
operación al manipular el robot. El robot llamado RP7,
había llegado al Hospital Privado del Sur de Bahía
Blanca un mes atrÁs. El dispositivo fue desarrollado en
California, en los Estados Unidos, por una empresa
privada y proyecta la imagen de un médico a distancia
para que interactúe en otro lugar.
En Bahía Blanca, la imagen del cirujano Gandsas apareció
en el quirófano a las 7 de la mañana del jueves. El
cirujano, desde su casa en los Estados Unidos, primero
habló con los médicos y las enfermeras que estaban en el
lugar. Saludó a la paciente, que sufría también de
apneas del sueño, antes de la anestesia.
Una vez que la paciente se durmió, se practicó la "manga
gástrica": los cirujanos de Bahía Blanca dividieron el
estómago y removieron el excedente. Extrajeron el 70 por
ciento del estómago. El cirujano desde EE.UU. les fue
dando indicaciones para hacer la operación, que duró una
hora y media aproximadamente. El sÁbado por la mañana,
la paciente recibió el alta cuando el robot la visitó en
su habitación.
Valeria RomÁn
Clarín
COLABORO: Gabriel Bermúdez
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22 SEP 07 | Bahía Blanca |
¿ES LA OBESIDAD UNA ENFERMEDAD CONTAGIOSA?
Los autores evaluaron una red de 12.067 personas a las
cuales se hicieron mediciones repetidas durante un lapso
de 32 años. Se analizaron varios aspectos de la
propagación de la obesidad, incluyendo la existencia de
grupos de personas obesas dentro de la red, la
asociación entre la ganancia de peso de una persona y la
ganancia de peso de sus contactos sociales, la
dependencia de esta asociación de la naturaleza de los
lazos sociales (por ej., lazos entre amigos de
diferentes tipos, hermanos, esposas y vecinos), y la
influencia del sexo, el tabaquismo y la distancia
geogrÁfica entre los domicilios de las personas que
integran la red social.
Se evaluó una red social densamente interconectada de
22.067 personas, a la cuales se hicieron mediciones
repetidas entre 1971 y 2003, como parte del Framingham
Heart Study. Este estudio se inició en 1948, con 5.209
personas. El Framingham Offspring Study (estudio de la
descendencia de los integrantes del estudio inicial)
comenzó en 1971, cuando se incorporó a la mayoría de los
hijos de la cohorte original y sus esposas. Solo 10
personas abandonaron el estudio, aparte de los
fallecimientos, quedando la cohorte constituida por
5.124 personas. En 2002 se inició la tercera generación
de la cohorte, consistente en 4.095 niños de la cohorte
de descendientes. Todos los participantes fueron
sometidos a exÁmenes físicos (incluyendo la talla y el
peso) y completaron cuestionarios escritos a intervalos
regulares. Se contó con el índice de masa corporal de
todos los sujetos. Para analizar si la ganancia de peso
en una persona se asociaba con la de sus amigos,
hermanos, esposas y vecinos se aplicaron modelos
estadísticos longitudinales.
Los grupos perceptibles de personas obesas (índice de
masa corporal > 30) estuvieron presentes en todo
momento, y se extendieron hasta el tercer grado de
separación. Estos grupos no parecían atribuirse solo a
la formación selectiva de lazos sociales entre las
personas obesas. La posibilidad de una persona de ser
obesa aumenta un 57% si tiene un amigo obeso, en un
lapso dado. Entre los hermanos, si uno de ellos se
vuelve obeso, la posibilidad de que el otro también lo
sea aumenta el 40%. Si un cónyuge gana peso, la
posibilidad de que el otro también lo haga se incrementa
37%. Estos efectos no se observaron entre los vecinos
mÁs cercanos. Las personas del mismo sexo tuvieron una
influencia relativamente mayor entre sus parejas que
entre los del sexo opuesto. El abandono mÁs difundido
del cigarrillo no influyó en la propagación de la
obesidad dentro de la red.
Dres. Nicholas A. Christakis y James H. Fowler
Traducción y resumen objetivo: Dra. Marta Papponetti.
Esp. Medicinta Interna
The Spread of Obesity in a Large Social Network over 32
Years. N Eng J Med, 371. July 26. 2007
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08 AGO 07 | La posible influencia de las redes sociales |
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